Escrito por Redacción Sábado, 11 de Mayo de 2013 11:57
Lenka es una de esas bellezas de la naturaleza que han pasado por el elenco de Private. Descúbrela en esta escena de Private Magazine 173. Bájate la escena desde aquí
Escrito por Redacción Domingo, 31 de Marzo de 2013 07:13
Para celebrar este domingo de Pascua os dejamos con las actrices Suzie Carina y Sue Diamond en una escena para la colección de Pirate Magazine de la productora Private. Podéis verla desde aquí
Escrito por Paco Gisbert Miércoles, 28 de Marzo de 2012 16:36
Smart Alec no sería más que otro de los "loops” cochambrosos filmados en la América profunda en la década de los 50 si no fuera porque su protagonista, Candy Barr, es considerada la primera actriz de cine porno con una biografía conocida. Candy Barr, seudónimo de la estriper y actriz de burlesque Juanita Dale Slusher, se convirtió así en una pionera del cine X, dos décadas antes de la legalización del género en los Estados Unidos.
Barr, nacida el 6 de julio de 1935, trabajó como bailarina erótica en diversos clubes de Dallas, Los Angeles y Las Vegas, donde era una de las estripers más conocidas y solicitadas del circuito americano. Su vida estuvo marcada por los problemas con la justicia, que le llevaron a un sonoro juicio, cuando fue acusada de disparar a su segundo marido en 1956, del que salió indemne. Antes de casarse con el hombre al que intentó matar, había mantenido una relación sentimental con Jack Ruby, el tipo que asesinó a Lee Harvey Oswald, autor de la muerte del presidente Kennedy años más tarde. Sí que fue a la cárcel en 1959, después de que la policía encontrara en una redada casi dos onzas (unos 55 gramos) de marihuana en su sujetador. Barr fue condenada a quince años de prisión aunque sólo pasó tres entre rejas.
Tras su salida de prisión, volvió al circuito del baile erótico, pero sus problemas con las drogas continuaron. En 1969 volvió a ser arrestada en posesión de marihuana, aunque en esa ocasión se libró de volver a la cárcel al alegar que la droga la utilizaba como medicina para su padre, con el que vivía en Brownwood (Texas), y que padecía una dolorosa enfermedad terminal. En 1992 se retiró definitivamente del mundo del espectáculo y vivió plácidamente en Victoria (Texas), donde murió, a la edad de 70 años, el 30 de diciembre de 2005.
Antes de esa azarosa vida, Candy Barr protagonizó el corto pornográfico Smart Alec, la historia de una joven que, mientras toma el sol en la terraza de su hotel, es invitada por un viajante a tomar una copa en su habitación. La copa desemboca en un polvo y, poco después, en un trío, ya que la joven, que se resiste a practicar el sexo oral con su eventual pareja sexual, llama a una amiga que acude en su socorro. El filme, de algo menos de 20 minutos de duración, fue rodado en un motel de carretera de Texas con escasos medios, de ahí su pobre factura. En el vídeo que tenéis a continuación, podéis ver un fragmento de Smart Alec que reproduce el encuentro sexual entre Candy Barr y el viajante.
Escrito por BurnX Jueves, 08 de Marzo de 2012 13:40
Durante un tiempo estuve platónicamente enamorado de Davia Ardell. Davia se especializó en sexo anal y, ahora que ya ronda las 36 primaveras, en papeles de MILF. Está tremenda cuando se viste de secretaria macizorra o de profesora perversa, con gafas de pasta, blusa y falda hasta la rodilla. Sus tetas imposiblemente redondas, su peca en una mejilla y una estatura menuda aunque rotunda son su marca de la casa. Pertenece a la generación de actrices a las que no les daban miedo las entradas por la puerta de atrás, aunque no llegaron a la plasticidad anal que tienen las muchachas de ahora. Otros de sus puntos fuertes son los lésbicos y los tríos.
Nació en Las Vegas, de manera que sus inicios como stripper en los años noventa eran inevitables. Aparte de eso, hay pocas cosas de su biografía que llamen la atención. Ni romances con famosos, ni relaciones tempestuosas, ni toxicomanías chungas. Nada de intentos de suicidio ni de demandas millonarias, de delgadeces alarmantes ni de engordes meteóricos. No hubo embarazos inesperados ni enfermedades de transmisión sexual. Se diría que Davia es una especie de oficinista del porno. Llega, hace su trabajo y se va a casa, y, si alguna vez la lía (todos la liamos de vez en cuando), apenas se enteran los vecinos. Es una profesional centrada en el porno y ha conseguido, por lo menos hasta el momento, mantenerse alejada de mentideros y amarillismo. A diferencia de su amiga Carmella Bing, que entró en el mundillo gracias a las buenas artes de Davia, se negó a realizar servicios de escort girl y shows privados, una fuente de ingresos importante. Ardell es una actriz que disfruta con su trabajo, y nada más.
Davia nunca llegó a ser una de las grandes. Jugaba en primera división, sí, pero estaba casi siempre al final de la clasificación. Le faltaba alguna cosa, quizá algo que llamase la atención del público, muy acostumbrado a las rubias de pote como ella. Tal vez jamás lo pretendiera. Comenzó su carrera de la mano de Max Hardcore y participó en una lista kilométrica de películas. Algunas de ellas, como Sensations, quedan para las antologías.
Escrito por Sandra Uve Viernes, 10 de Febrero de 2012 10:28
Conocí a Sarah Young en el primer festival erótico de mi vida. Jamás había visto unas tetas tan grandes. Eran inmensas. Deduje que la mujer estaba sentada en un taburete, porque de otro modo la aerodinámica de su cuerpo podía llevarla al suelo de boca. De hecho pensé que ya le habría sucedido porque la piñata de Sarah Young no era lo que se dice un modelo de perfección maxilofacial, y eso que la actriz iba para dentista.
Mientras pensaba en semejantes chorradas, decenas de frikis se agolpaban a su alrededor para tocarla, hacerse fotos y pedir autógrafos. Todo por sus tetas.
Sarah Young era una estrella del porno mundial. Probablemente la primera que vi en mi vida tan de cerca y afortunadamente su historia personal, nada sórdida y muy normal, fue un buen comienzo para desatar mi interés por las amas de la industria del cine porno.
Esta inglesa nacida en el 71 en Sidcup, Kent (Inglaterra) fue una chica muy tímida, educada en una familia acomodada y bien estructurada (padre ingeniero, madre costurera, hermano protector) cuya infancia y adolescencia se vio determinada por sus ubres. A los once años ya eran grandes y sus compañeros de clase tenían un déficit de atención por culpa de esto. A los trece eran mucho más grandes. Sus compañeros lo suspendieron todo. A ella nunca la echaron del cole.
En una época en la que la reducción de pecho no era una opción viable, Sarah sobrellevó como puedo las alteraciones que provocaba su físico y a los 15 años, por fin vislumbró que de aquel defecto podía sacar beneficio. Surgieron las primeras fotos, aptas y legales, y cuando cumplió la mayoría de edad su vida dio un giro de 180º al conocer a través de su agente, al magnate del porno mundial y exmarido de Teresa Orlowski, Hans Moser alias Sascha Alexander.
Hans, cazador de talentos y pagafantas del sector, tuvo claro cómo y de qué manera debía encauzar el branding de Sarah para convertirla en una estrella porno mundial. Y así se hizo. Su relación, con matrimonio incluido, marcó la carrera en el cine para adultos de Sarah que se convirtió en una de las actrices, directoras, productoras y empresarias más conocidas en la industria. Afincados en Ibiza (Hans a la moda de la conquista alemana de Ses Illes) fundaron la Sarah Young Communications, una empresa completa que controlaba el negocio de sus películas en todo el proceso, incluyendo distribución y diseño. Se llenaron los bolsillos hasta que el cambio de formato abarató tanto los costes, que consideraron que el cutrerío del porno rápido no era para ellos. Paralelamente al cierre de su empresa vino su divorcio y la retirada en 1999 de Sarah, que volvió a su tierra natal y se hizo abogada. Con todo el derecho del mundo.
Sarah Young... fue una actriz porno especial, feucha y con un físico descompensado, individual y segura de sí misma que supo ofrecer al espectador porno lo único que quiere un pornófago: sexo puro y duro. Todo eso sin perder su sencillo dogma: ¡Mantente tal y como eres!