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Escrito por Jesús García
Sábado, 13 de Noviembre de 2010 06:29 |
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| Cuatro bandas de moteros muy diferentes se verán inmersas en una trama en que la policía chantajea a una mecánica (Kirsten Price) para que se introduzca en una de las bandas para averiguar sus planes delictivos, mientras Jessica Drake vuelve a frecuentar las antiguas amistadas de su banda tras salir de la cárcel.
Que Wicked Pictures está en horas bajas no sorprende a nadie. De ser la productora estrella con varios peliculones al año, ha pasado a un segundo plano con muchas películitas de estilo machacado y alguna gran producción por temporada. Y esa gran película del año es ésta, “Speed”, que sirve a Armstrong para redimirse a lo grande por no ser ya el destacado realizador que fue.
La película comienza bien, planteándonos las dos tramas paralelas a la vez que nos va mostrando la cuatro bandas de moteros: los deportivos, los macarras, los negros y los asiáticos. Pero en la parte central de la película da la sensación de que no se cuenta nada y nada avanza mucho, mostrando carreras de motos y faltando más y mejores secuencias sobre la infiltración de Price. Pero es que Armstrong la aprovecha para mostrarnos a las bandas y dejar que disfruten del sexo, algo que es de agradecer de no ser que nos muestra historias sin importancia para la trama como la rivalidad entre dos de las chicas asiáticas.
Pero a medida que avanza todo se va entrelazando y dando un sentido a los acontecimientos. La historia de Jessica Drake acaba como era de esperar, los lazos entre las bandas (deportivos-asiáticos, macarras-negros) acaban bastante mal para todos, y Armstrong remata la jugada con unas cuantas secuencias bastante efectivas que te dejan con la sensación de una historia bien ideada.
Destacan sobre el resto de secuencias las carreras de motos (aunque son más austeras que las películas mainstream de este estilo) y el atraco final de la banda de los macarras y la venganza de los negros, posiblemente las dos secuencias mejor conseguidas de Wicked esta temporada. Y por suerte, Armstrong también apuesta fuerte esta vez por la parte sexual y nos brinda 11 potentes y variadas escenas con más sexo duro de lo habitual en Wicked Pictures.
Empezar la película con Alexis Texas es siempre un acierto seguro, y más cuando la rubia se lo monta Derrick Pierce junto a Briana Blair en el sótano de la banda. Y tampoco es un mal trío el siguiente, que reune a Asa Akira y Keni Styles (la pareja de "Pure") con la delicada Kaylani Lei.
En una fiesta de los moteros, en plena calle a lo rave, Angie Savage, Sophia Santi, Alektra Blue y Kayme Kai se lo montan ante todos lo asistentes brindando una enérgica y carnal escena lésbica. Y si teníamos una escena asiática, Armstrong no podía dejar de colocar un poquíto de ebony en la película. Y para ello, decide brindar a los sementales Deep Threat, Mr. Marcus y Prince Yahshua las tres actrices negras más destacadas de América: nada más y nada menos que Jada Fire, Marie Luv y Nyomi Banxxx.
Pero el plato fuerte viene después, en una fiesta en la piscina, con una tremenda orgía. Si no me dejo a nadie, se lo montan alrededor de la piscina Misty Stone, Chanel Preston, Jessica Drake, Tory Lane, Mick Blue, Sandee Westgate, Dale DaBone, Alektra Blue, Barrett Blade, Kaylani Lei, Marcus London, Kirsten Price, Eric Masterson, Sascha y Bill Bailey. Tory Lane nos brinda un enérgico anal como solo ella sabe, pero es Jessica Drake la que nos sorprende ofreciendo un buen anal seguido de una gran doble penetración, que culmina una buena orgía bien organizada y rodada y con gran entrega de todos los performers.
Jessica repite después en una buena escena con Manuel Ferrara y la gran Tori Black; pero tras esta cae un poco el nivel con tres escenas de parejas seguidas sin mucha fuerza: Kirsten Price y Brad Armstrong, Kaylani Lei y Derrick Pierce, y Jessica Drake y Barrett Blade, éstos últimos, al menos, en unos buenos exteriores.
Sin embargo, todo reflota después con otra pareja, Alektra Blue y Tommy Gunn, que ofrecen una buena escena en su guarida en la que Wicked Pictures, por fín, le permite a Alektra lucirse con el sexo anal, del que disfrutan tanto ella y Gunn como los espectadores.
Y para acabar la parte sexual, Armstrong acierta con una escena más breve y oral entre Devon Lee, Shyla Stylez, Spyder Jonez y un montón de billetes. Sin duda, es casi un pecado no aprovechar al máximo a Stylez, pero es un buen colofón y siempre se agradece que haya variedad de escenas.
Así, Armstrong recupera en parte la grandiosidad que tuvo antaño con un muy buen producto que resulta una de las mejores películas del año. Esperemos que Armstrong coja fuerzas con esta película y vuelva a brillar como siempre hizo, resucitando, de paso, a la desgastada Wicked Pictures.
Lo mejor: el atraco final, la venganza de la banda rival y buena parte de las escenas sexuales.
Lo peor: que la parte central del filme esté un poco vacía de trama interesante.
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Escrito por Jesús García
Domingo, 31 de Octubre de 2010 11:37 |
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La estación de bomberos que dirige Katsuni está en quiebra y apunto de cerrar. El equipo intentará encontrar un método para frenar la venta, pero les sorprenderá otra desgracia: la muerte del novio artificiero de Kayden, una de las bomberos, mientras desactivaba una bomba colocada por un terrorista.
La primera impresión que te da “Body Heat” es muy buena y el planteamiento de la historia es muy prometedor, con gran cantidad de elementos interesantes y con posibilidades y un buen reparto. Desde el principio se nos plantea la pérdida de Kayden, la crisis de la estación y su posible venta y la amenaza de un asesino. Y todo ello, sin renunciar a algún toque cómico y a subtramas sexys como Jesse queriendo ser chica de calendario o la psicóloga cachonda que evalúa al personal.
Sin embargo, y pese a ser una de las películas más trabajadas y que más llama la atención del gran Robby D., al terminar no queda otra que decir que Robby no se sale con la suya. Se trata de una película muy ambiciosa, mucho más que cualquiera de la serie de gremios de Robby D., y el director y guionista la carga con grandes elementos; pero falla en la resolución.
Y es que todo se soluciona con lo que se viene a llamar en artes escénicas Deus ex machina, es decir, colocando los elementos en el sitio adecuado como por arte de magia para que todo acabe como le va bien al guionista. Carece de sentido (o al menos, no se se explica) la relación del empresario (English) con el terrorista, pero eso le sirve a Robby D. para hacer una buena escena con emoción y solucionar todo el conflicto. Y lo que es peor, la trama del terrorista queda totalmente en el aire.
Por la penúltima escena de la película, todo indica que habrá una segunda parte y por eso han quedado cabos sueltos, pero no deja de ser un fallo que la trama más interesante y con posibilidades quede en el aire y tan desaprovechada.
Pero la verdad es que en conjunto se trata de una muy buena película. Comienza con secuencias antiguas de bomberos en pleno trabajo, dándole un tono de más distinción y peso al filme. Tenemos un conflicto común para todos los personajes, que es la posible venta de la estación y pérdida del empleo. Y otro personal y sentimental, la muerte del novio artificiero de Kayden, que también introduce la trama en clave de thriller, la amenaza en ciernes del terrorista.
Y los personajes funcionan bastante bien. Kayden es la que tiene más peso, participando como protagonista en todos los conflictos. Katsuni no está nada mal como jefa, el equipo de bomberos tiene mucha química y los secundarios como English o Raven Alexis son efectivos (aunque en el papel de Alexis cuadraba mejor un MILF).
Y eso sí, nadie se queda sin follar. Kayden Kross, que se perfila como protagonista desde el principio, pero que va perdiendo fuerza, abre la parte sexual con un buen polvo con su novio Manuel Ferrara en la parte trasera de la furgoneta.
Más tarde, Raven Alexis se pone cachonda hablando con Tommy Gunn (con un bigote de género) y se lo tira. Y Riley Steele intenta convencer al comprador de la estación (Ben English) ofreciéndole su cuerpo, que acaban disfrutando English y su secretaria Bridgette B.
Raven Alexis, que sigue cachonda con su trabajo, aprovecha a Mick Blue, y luego Jesse Jane se tira a Scott Nails sobre el camión de bomberos. Katsuni no podía ser menos y decide entrar en las duchas de los chicos mientras se duchan Mick Blue y Tommy Gunn, ofreciéndonos un buen trio bajo el agua.
Y para terminar, como ya hizo en “Cheerleaders”, Robby D. nos trae una orgía lésbica junto al camión de bomberos con Jesse Jane, Katsuni, Kayden Kross, Raven Alexis y Riley Steele. El sexo está al nivel que siempre nos ofrece Robby, pero, también como siempre, el director aplica un filtro frío a la imagen que rebaja el color, que le da a todo una patina distante que no aprovecha el cuerpo de los intérpretes.
En conclusión, una nueva película de Robby D. con el esfuerzo suficiente y todos los ingredientes para ser la mejor de su serie de gremios, pero que queda mal rematada, posiblemente porque pretenden darle continuidad con una secuela. Ya veremos con qué nos sorprende Robby D. la próxima temporada.
Lo mejor: Es ambiciosa y está trabajada
Lo peor: Está mal rematada
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| Actualizado ( Domingo, 31 de Octubre de 2010 11:44 ) |
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Escrito por Jesús García
Domingo, 31 de Octubre de 2010 11:30 |
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Jesse es una luchadora profesional que es raptada tras uno de sus combates. Al despertar, se verá encerrada en un edificio donde reina la violencia y el desconcierto y donde saldrá a relucir el momento más tortuoso de su pasado.
Era cuestión de tiempo que Vivid y B. Skow nos sorprendieran con un producto tan bueno como éste. Skow ya despuntó como director plenamente argumental con el genial slasher “Miles from Needles” y desde el comienzo de su carrera dejó ver un realizador innovador, moderno y visionario.
Y solo le ha hecho falta la colaboración en el guión de David Stanley (The Last Rose, 2008) para elaborar una película atractiva, interesante y que te atrapa desde el principio, con un guión bien estructurado y tramado y potenciado por una realización y producción ajustada al máximo al thriller, que sorprende en los momentos de acción y en los fragmentos de mayor intriga.
Con unas pocas escenas, Stanley y Skow logran darnos un perfecto perfil de los personajes principales y plantearnos el conflicto que desata la trama, un secuestro que llega en el momento idóneo. En la parte central del filme, consiguen atrapar al espectador con escenas impactantes llenas de violencia, desconcierto e intriga, dosificando la información sin bajar el ritmo. Y la intriga y el interés se mantienen hasta el final, tan sólido como el resto del filme.
Aunque es cierto que el verdadero final, la última escena tras la revelación final del misterio, debería haber sido otro, más lógico y coherente con el resto de la película y, sobre todo, más impactante y duro. Sin embargo, el filme sigue estando bien resuelto, cerrando la historia y abriendo nuevas vías que podrían (y así lo deseo) dar pie a una secuela.
Los personajes son sólidos e interesantes y sus intérpretes, otrora nada destacado, consiguen unas interpretaciones sólidas que bien le valdrá a Nikky Jayne una nominación a los AVN (y puede que el premio), además de a varios secundarios como Ben English o Krissy Lynn.
La película empieza con impacto, un combate de Jayne con golpes directos al espectador, y la violencia, rara de ver en el porno americano, nos acompaña todo el filme con un grupo de féminas duras, vengativas y excitantes y una dirección que se mueve sin problemas en clave de thriller agresivo y misterioso. La labor de Skow sólo desentona en un par de ocasiones (el gimnasio en la azotea y las duchas), con momentos más propios de un all-sex a lo “Big Tits in Sports" que de un thriller, aunque lo repara rápidamente con diálogos acertados y desarrollo argumental.
Y lo más sorprendente es que junto al buen trabajo argumental, Skow no sólo no descuida la parte sexual sino que consigue un fantástico espectáculo con nueve escenas (varias grupales) con anal, doble penetración, oral profundo y también sexo más suave para todos los públicos.
Tenemos dos potentes escenas lésbicas. Primero, dos parejas en las duchas: Kagney Lynn Karter y Tory Lane con fuerza por un lado, y Nikki Jayne y Faye Reagan más relajadas por otro. Y luego la protagonista, Nikki Jayne, se monta una tremenda escena con Krissy Lynn, la chica dura del grupo, que la hace sudar de lo lindo.
Antes de los lésbicos, tenemos dos buenas escenas de parejas: Ben English se lo monta con Nikki Jayne (que empieza a mostrar todo lo que dará en la película) en el gimnasio y, justo después, Kimberly Kane y Anthony Rosano nos brindan una escena oral en los sótanos donde la chica alt se esmera hasta el fondo.
La delicada Faye Reagan se deja hacer por James Deen, que disfruta plenamente de ella mientras Nikki está inconsciente, y luego, en las escaleras y ante la mirada de Nikki, que se masturba, Mr. Marcus descarga su potencia sobre Vanessa Leon.
La potente Krissy Lynn se deja ver también en un buen trío con Kimberly Kane y Mr. Pete, y Meggan Malone y Randy Spears protagonizan la escena más sosa de la película, previa a la resolución de la trama. Y es que Nikki Jayne tiene también el plato fuerte de la película, un estupendo trío con Jerry y Marco Banderas (con doble penetración incluída) y un oral en POV a Billy Glyde, que luego se queda mirando el trío en el gimnasio. Una tremenda escena que vale, por sí sola, la visión de la película. Posiblemente, la mejor escena del año.
En conclusión, una película interesante, diferente, bien hecha y con una gran parte sexual que supone, sin duda, uno de los mejores filmes del año, un muy fuerte candidato al AVN a la mejor película y una magnífica prueba de que Vivid sigue viva pese a la marcha de Paul Thomas gracias a un estupendo relevo generacional.
Lo Mejor: Niki Jayne, las escenas de violencia y las de sexo
Lo Peor: Que no resuelvan la película de una forma más dura
Visita la web de Jesús García en http://pornogafapasta.blogspot.com/
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Escrito por Jesús García
Domingo, 31 de Octubre de 2010 11:22 |
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Joker planea acabar con Batman y someter a la ciudad con un gas de la risa especial que robado a Poison Ivy y con la ayuda de la implacable Katwoman. Sin embargo, el caballero oscuro, junto a Batchick y la chica maravilla, tratarán de impedirlo enfrentándose a ellos con todas sus armas.
Bluebird Films ha atacado fuerte este año para posicionarse como una de las productoras de referencia en el porno argumental con sexo duro. Y realmente espero que no se deshinche tan rápido como creció como le pasó a SexZPictures (Corruption, Upload), ya que este año ha hecho un gran trabajo con filmes como Bonny & Clide o esta versión libre del Caballero Oscuro de Christopher Nolan.
Lo que más destaca de esta película de Paul Chaplin y Nicholas Steele son los efectos especiales y la tremenda producción, una estupenda combinación de croma, CGI, vestuario y maquillaje que hace de esta película una obra impresionante y muy profesional de aspecto mainstream.
Y en este caso, el guión, la dirección y los actores acompañan bastante bien al envoltorio. Chaplin está muy bien como Joker heathledgeriano y le aporta toque propios y del resto de Jokers cinematorgráficos. Y Nick Manning resulta una buena elección como Batman, pero Chaplin falla en esta parte del guión y Batman es uno de los que menos se lucen en la película, siendo Joker el verdadero protagonista rodeado de secundarios muy efectivos como Katwoman (Madelyn Marie).
Aún así la historia resulta atractiva y Steele se desenvuelve bastante bien en las escenas de acción entre cromas, grúas y cables, logrando que no renquee en ningún momento el ritmo del filme y su aspecto de producción mainstream.
Pero es cierto que, además de no ser un guión muy complejo, la película se ve afectada por uno de los sellos de identidad de las grandes obras de Chaplin: el exceso de orgías y de escenas de sexo a la mínima oportunidad (aunque no llega a ser tan descarado como en “Bonny & Clyde”, si hay gente en escena que puede follar entre sí, acabarán follando, por forzado que parezca).
La primera escena sexual, que extrañamente no llega de seguida, es una de esas sacadas de la manga: tras acabar con unos traficantes, Batman rescata a dos chicas cautivas en una caja, Blake Rose y Kristina Rose, que se lo agradecen de la major forma que saben.
Luego, para no ser menos que nadie, Paul Chaplin se lanza a la primera orgía junto a sus compinches Anna Lovato, Cindy Behr, Delta White, Jasmine Black, Anaya Leon, Rio, Antonia Deona, Dimitri, Ian Tate y Tony James.
Katwoman (Madelyn Marie) entra en acción a continuación junto a su ayudante (Alexa Nicole) y se tiran a Mark David y Pike Nelson bajo el influjo del gas del Joker. Y para no bajar la guardia, Brooke Banner, Brooke Haven, Dylan Ryder, Jazy Berlin, Madelyn Marie, Natalie Norton, Mason Moore, Aaron Wilcox, Danny Mountain, Paul Chaplin, Tommy Gunn y Will Powers se montan otra orgía en un local nocturno hasta que son sorprendidos por Dos Caras (Mr. Pete), que en su despacho se tira a una bella angel y a una diablesa encarnadas por Andy San Dimas y Jamey Janes.
La siguiente orgía llega después de que Joker se cargue a un mafioso que quería acabar con él, que para celebrarlo se lo monta con Bobbi Starr, Carolyn Reese, Dani Jensen, Krissy Lynn, Madelyn Marie, Rio, Chris Johnson, Danny Wylde y Derrick Pierce. Y poco después Tory "Poison Ivy" Lane, Scarlett Fay, Mina, Krissy Lynn, Nick Manning, Johnny Castle, TJ Cummings y Barry Scott se lo montan bajo el influjo (de nuevo) del gas de la risa.
Luego, en el laboratorio, probando cuán efectivo es el gas, Batchick (Isis Love) se lo monta con Breanne Benson, Persia Pele, Alex Gonz, Billy Glyde y Tony De Sergio antes de salir al rescate de Batman. Y la parte sexual acaba, como no podia ser de otra forma, con una multitudinaria orgía bajo el influjo del gas del Joker entre Brynn Tyler, Isis Love, Jenny Hendrix, Katie Kox, Krissy Lynn, Madelyn Marie, Nika Noire, Yurizan Beltran, Jerry, Keni Styles, Paul Chaplin y Seth Gamble.
Sin duda, demasiada orgía en una película de casi cuatro horas de duración y sólo 43 minutos dedicados a la trama. Aún así, Chaplin logra una buena película de impresionante factura que, si no es colocada en la categoría de parodias (sin duda, no es como el resto de parodias), será nominada como una de las 15 mejores películas del año.
Lo Mejor: La producción, impresionante, y que siga habiendo gente que apueste por las grandes películas argumentales sin descuidar el sexo.
Lo Peor: Poco protagonismo de Batman y que Tory Lane sale muy fea
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Escrito por Jesús García
Miércoles, 06 de Octubre de 2010 20:50 |
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Leonard, Sheldon, Wolovich y Koothrappali son conscientes de que, al paso que van, jamás van a acostarse con una mujer y las únicas tetas que van a ver estarán dentro de su ordenador. Con la convención de comics a la vuelta de la esquina, todos quieren ligarse a alguna chica disfrazada de superhéroe. Para ello, unirán sus esfuerzos y sus cerebros para hallar la fórmula para que una chica se quiera acostar con ellos.
No me canso de decir que New Sensations es la productora que más está acertando con las parodias de series americanas. Esta vez aciertan de pleno con el original (una de las series más divertidas e ingeniosas de los últimos tiempos) y Lee Roy Meyers y NS vuelven a brillar en lo de siempre, la recreación de escenarios y personajes.
Eso sí, esta vez no han arriesgado y sólo nos han mostrado el salón de Leonard y Sheldon, la habitación de Wolovich, el rellano de la escalera (todo muy bien) y la cafetería de la universidad, ésta última, no muy bien trabajada. Sin duda, hubiera ganado mucho con el salón de Penny (con Sheldon asustado por el desorden) y la tienda de cómics con unos cuantos habituales revoloteando por ahí.
Pero los escenarios más habituales están bien reproducidos y también han hecho lo propio con los personajes principales. New Sensations acierta con el reparto y el vestuario y, aunque Rocco Reed choca bastante al principio como Sheldon, éste lo compensa con una esforzada interpretación del personaje más complicado de la serie.
Joey Brass como Leonard, Gabriel D'Alessandro como Koothrappali y Vin Vericose como Wolovich hacen un buen trabajo, reproduciendo de forma bastante trabajada los gestos y la forma de moverse de los personajes, aunque con una evidente menor vis cómica que los actores originales. Pero sin duda, la estrella es Ashlynn Brooke, que interpreta a la adorable vecina de los chicos, la dulce Penny. Brooke está fabulosa, acierta con la imitación del personaje (aunque tampoco tiene la maña de Kaley Cuoco) y está simplemente adorable.
Pero por mucha buena recreación que haya, nada de esto se aguanta sin un buen guión. Y el de esta parodia está bastante bien. Pese a que le falta la habitual subtrama que tiene cada capítulo y no tiene un exceso de gags, Meyers introduce los bastantes guiños al original para que nadie quede defraudado e, incluso, te rías bastante.
Vemos a Sheldon indignado al ver que Penny no sabe lo que es la ComicCon, quisquilloso puntualizando algo que otro ha dicho mal o no pillando las palabras sarcásticas de Penny. Asimismo, no faltan los chistes freak de ciencia ficción y comics, ni Koothrappali sin poder hablar ante chicas, ni Wollovich haciendo lo posible para ligar y ver algo de carne y creyéndose un seductor (al ver que tiene una cámara oculta en el cuarto de Penny, Sheldon alaba a Howard diciéndole que es como una versión geek de Richard Nixon y él le contesta que prefiere considerarse como un James Bond judío).
Uno de los mejores gags de la película es cuando Penny acepta ir al ComicCon y disfrazarse, y vemos como se la imaginan los chicos (en una pequeña imagen sobre sus cabezas): Leonard como la Princesa Leia esclava, Koothrappali como una dulce chica indú, Wolovich como una estereotipada y tradicional mujer judía y Sheldon, el último, como si fuera disfrazada de Chewaka. Más tarde, los vemos a todos disfrazados, ella no reconoce a Gandalf ni tampoco el disfraz de Wolovich, que va disfrazado de Ninja con batín y pipa y que como él mismo explica es Ninja Hefner.
Meyers acierta a medias con la realización y el montaje. Los planos están bien hechos y elegidos, todo fluye bastante bien e incluso tiene una escena a cámara rápida con los cuatro pensando y escribiendo en la pizarra para encontrar la fórmula, pero es cierto que la falta de la habitual cortinilla de átomos le resta fidelidad al original en un punto muy característico.
El guión es divertido y fluye bien y, en general, es todo de la propia cosecha de Meyers, sin copiar demasiado. Se le puede echar en cara que empiece con una escena sexual en vez de con un poco de trama, pero a cambio acierta colocando una última escena corta y cómica que de un buen remate final tras la escena sexual estelar.
Y es que sexo tampoco le falta a esta película. Meyers nos trae las cinco escenas de siempre con dos tríos incluidos y, sin duda, acierta con el resto del reparto, que hace un gran trabajo sexual. Abren la veda Briana Blair (disfrazada de Leia cachonda) y Joey Brass en un sueño de éste. Y continúan Ashlynn Brooke, Halie James y Kristina Rose en un trío fabuloso en el cuarto de Penny que los chicos ven con una cámara oculta que ha puesto Howard.
Más tarde llega otro trío en la cafetería entre Beverly Hills (que hace de Leslie), Gabriel D'Alessandro y Rocco Reed (tendrían que haber dejado sin sexo a Sheldon, pero bueno, xD), y la fantástica Charley Chase (eso sí que es chupar) tirándose a Vin Vericose después de que la madre de Howard les interrumpiera un par de veces.
Y la última es la escena más esperada, entre Penny y Leonard, aunque no resulta la mejor de la película y deja algo decepcionado. Pero claro, tras la fogosidad de Charley Chase y el recuerdo de los dos tríos había que trabajárselo mucho. Una escena grupal con Penny y los cuatro amigos hubiera sido la mejor forma de culminar la película.
Lo mejor: Está todo bien recreado y es divertida
Lo peor: que no nos brinda el gangbang de los cuatro con Ashlynn
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| Actualizado ( Miércoles, 06 de Octubre de 2010 20:57 ) |
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