Curiosidadex

CÓMO ELEGIR EL MEJOR VIBRADOR

Escrito por Layla    Lunes, 22 de Octubre de 2012 09:19    PDF Imprimir E-mail

La época en la que los sex shops eran antros oscuros en los que solo se podían comprar muñecas hinchables y vibradores con forma de pene ha acabado. Ahora los sex shops son tiendas en las que se puede comprar cómodamente y donde hay miles de productos distintos, sean cuales sean nuestros gustos. De hecho, a veces hay tantos que necesitamos que nos echen una mano para elegir el más adecuado para nosotras, sobre todo si no tenemos mucha experiencia en el tema. En este artículo os damos unos pequeños consejos para que elijáis el que más placer pueda daros. Después solo tenéis que pasaros por nuestro sex shop y escoger vuestro preferido:

1. Que os atraiga: el vibrador debe resultar atractivo a la vista. Si no os gusta su forma o el material del que está hecho, lo más probable es que acabéis olvidándolo en un cajón, así que elegid uno que os llame la atención.
2. Que esté diseñado para estimular el punto G: los vibradores que están diseñados especialmente para estimular esta zona son los que asegurarán los orgasmos más placenteros y más duraderos. Elegid sobre todo los que tienen la punta un poco curvada, en lugar de los que son totalmente rectos. Os aseguro que no os arrepentiréis.
3. Que estimule el clítoris: algunos vibradores están pensados para estimular a la vez la vagina y el clítoris, por lo que los orgasmos son doblemente placenteros. Son sin duda mis preferidos, pero hay muchas mujeres que prefieren los que solo son vaginales, así que esto depende de vuestros gustos.
4. Que sea de un material agradable: hoy en día la mayoría de los fabricantes cuidan este detalle, pero por si acaso tenedlo en cuenta. Lo mejor es la silicona: suave, agradable y fácil de cuidar y mantener.
5. Que entre en vuestro presupuesto: hay vibradores para todos los bolsillos, desde los que cuestan menos de veinte euros a los que llegan a los setenta. No todos son iguales, así que intentad elegir el que tenga una mejor relación calidad-precio dentro de vuestro presupuesto.


Ahora que ya sabéis esto, elegid el que más os guste y sobre todo disfrutadlo. Aquí os dejo el enlace: http://tienda.pornoticiero.com/sexshop.asp

 

CÓMO AGRANDAR EL PENE EN SÓLO UNOS MINUTOS

Escrito por Layla    Miércoles, 17 de Octubre de 2012 16:19    PDF Imprimir E-mail

Seguro que habéis oído cientos de veces que los aparatos que venden para agrandar el pene no funcionan, pero siento deciros que no es cierto. Algunos sí funcionan y para notar sus efectos no es necesario colocarse durante días aparatos metálicos que casi parecen una máquina de tortura: basta con tener una bomba de erección.



Las bombas de erección son unos cilindros de silicona conectados a un pequeño aparato similar a las que se usan en el médico para medir la tensión. Si introduces el pene en el cilindro y bombeamos aire suavemente, conseguiremos una erección de las que no olvidaréis en una buena temporada, ni tú ni sobre todo tu pareja. Notarás que el pene está mucho más grande que en una erección normal, porque al bombear aire conseguimos que llegue mucha más sangre al miembro que si solo fuese con la excitación. Además, esto mismo hace que la erección sea mucho más duradera, ya que la sangre se retiene más tiempo. A medida que bombeas aire notarás cómo tu pene se va haciendo más y más grande, con una sensación muy placentera y en tan solo unos minutos. Cuando hayas conseguido el tamaño que quieres basta con que lo saques apretando un botón y te pongas a disfrutar de él. Si además quieres que los efectos sean mucho más duraderos, puedes colocarte en la base del pene una anilla que viene incluida y que hará que la erección sea aún más duradera.



Creedme, el tamaño sí que importa. Si un día estoy con un chico en casa y aparece en el cuarto con una erección propia de los mejores actores porno, os juro que no se va a olvidar de esa noche el resto de su vida. De hecho, estoy pensando en comprar uno y guardarlo en un cajón de la mesilla de noche, sobre todo ahora que están en oferta a menos de ocho euros en nuestro sex-shop. Nunca se sabe lo que puede pasar, pero por si acaso, echadle un vistazo a este enlace. Os aseguramos que no os arrepentiréis.

 

SEXO EN EL CINE: MARUSCHKA DETMERS

Escrito por Paco Gisbert    Lunes, 30 de Abril de 2012 11:55    PDF Imprimir E-mail

 

En 1986, Marco Bellocchio, director italiano de extraordinaria implicación social y política en la vida y las artes de su país, dirigió una nueva versión de El diablo en el cuerpo, la novela de Raymond Radiguet que había sido llevada al cine por Claude Autant-Lara en 1947. Bellocchio eligió como protagonistas de la historia del hechizo adictivo que siente un joven, a punto de casarse, por una mujer, a un actor desconocido, el italiano Federico Pitzalis, y a Maruschka Detmers, una actriz holandesa que ya arrastraba cierta fama en Francia, su país de adopción, desde su debut en el cine, tres años antes, a las órdenes de Jean-Luc Godard, en Prénom: Carmen. En el filme dirigido por el principal teórico de la nouvelle vague, Detmers ya se había mostrado como una actriz sin demasiados prejuicios a la hora de exhibir su anatomía ante la cámara, siempre con la excusa del cine de autor como señuelo.

maruschka detmers sucking dick

En El diablo en el cuerpo, la osadía de Maruschka Detmers superó su propio pasado. En una secuencia de la película, sobre la cama que Andrea, el protagonista, ha adquirido para consumar su matrimonio el día que se haga efectiva su santa unión, Giulia, el personaje que interpreta Detmers, le practica una felación al asustado Andrea. Es una de las escenas sexuales más bellas jamás filmadas, porque Giulia la convierte en un juego inocente, casi travieso, y porque, antes de empezar a degustar su pene, le pide a Andrea que le cuente una historia. Y al joven no se le ocurre otra cosa que relatarle la llegada de Lenin a Suiza, en tren, en 1900, cuando el revolucionario ruso se exilió en el país helvético, huyendo de la policía del zar, para preparar la revolución soviética que lo llevaría al poder 17 años más tarde.

Pese a que la escena se produce en una habitación con escasa iluminación, para el espectador es perfectamente visible, y un tratamiento de la imagen con más luz permite ver con toda claridad el trabajo de Maruschka Detmers, como podéis comprobar si veis en el vídeo que hay al final de este texto. Sin embargo, cuando la holandesa vio por primera vez la escena, quedó horrorizada. Según ella, Bellocchio le había prometido que las sombras impedirían ver la felación, algo que el viejo realizador italiano, por lo visto, no cumplió.

maruschka detmers sucking dick

Con la felación de El diablo en el cuerpo, Maruschka Detmers se convirtió en una pionera. Por primera vez en la historia del cine, una actriz que no estaba integrada en el circuito del porno participaba en una escena de sexo explícito en una película convencional. Un hecho sin precedentes que tardaría en volver a repetirse, ya que hasta la década siguiente no comenzó la moda que ha adoptado el cine comercial de incluir escenas de sexo explícito en los filmes. Ya entonces llegarían ejemplos como el de Caroline Ducey en Romance, de Catherine Breillat, Kerry Fox en Intimidad, de Patrice Chereau, Chloe Sevigny en The brown bunny, de Vincent Gallo, o Margot Stilley en 9 songs, de Michael Winterbottom. Pero antes que todas ellas, antes de que el sexo formara parte del cine, siempre quedará Maruschka Detmers con el diablo metido en el cuerpo.

Aquí tenéis la secuencia entera "aclarada", es decir corregida con mayor iluminación que en el filme original.

 

 

Actualizado ( Lunes, 30 de Abril de 2012 12:09 )
 

UNIVERSITARIAS, por Sandra Uve

Escrito por Sandra Uve    Jueves, 26 de Abril de 2012 09:26    PDF Imprimir E-mail

A falta de poder disfrutar en este país de una buena revista de cómic erótico desde la desaparición de Kiss Comix de La Cúpula, esta misma editorial sacia nuestro hambre editando en volumen único, grandes series porno que pasaron por la revista. Este es el caso de Universitarias, de Manuel Carot, más conocido como MAN, autor nacido en Mollet del Vallés (1976) que trabajó en Kiss una larga temporada. Allí publicó Huesos y Tornillos, Historias increíbles y sin perder nunca de vista el cómic como prioridad, ha realizado trabajos en el ámbito de la publicidad y la ilustración y ha colaborado en medios como Playboy, El Víbora, Líder, Qué Leer o Ling (lo más interesante de viajar con Vueling). De su colaboración con el escritor y guionista Hernán Migoya, se editaron los títulos El hombre con miedo, Kung Fu Kiyo o Ari. Trabajos en solitario como Mia y Saltando al vacío avalan su condición de autor completo.

 


Universitarias es un cómic erótico estructurado en capítulos que contienen aventuras sexuales de lo más disparatadas y cachondas, respaldadas en la narrativa gráfica del Hentai, que juega con el sexo y sus prácticas más allá de lo imposible. MAN adora este género japonés e intenta llevar las fantasías a límites insospechados. Si en Huesos y tornillos se podía justificar el hecho de ser una serie de ciencia ficción, permitiendo mezclar a humanos con robots y practicar toda una serie de desvaríos de lo más eróticos, las protagonistas de Universitarias, Sonia y Alicia, viven en la realidad actual más mundana que existe: chicas sin dinero y sin trabajo en un piso mugriento del barrio del Raval (Barcelona), que sobreviven a la crisis actual más mal que bien.

Este telón de fondo tan cercano provoca un choque cuando MAN decide poner a las chicas al servicio (sexual) de todo aquel que se les acerca. Así que, capítulo tras capítulo, las chicas no sólo son explotadas sexualmente en su trabajo, sino que aprovechan cualquier oportunidad para venderse por cuatro duros y tirarse a los súper dotados que se mueven a su alrededor.


MAN es listo. Los guiones de este tipo de cómics provocan dudas entre el género femenino, ¿víctimas o verdugos? El modo de resolverlo por parte del autor es escribir cuidadosamente las situaciones y los diálogos, para que las chicas tomen las decisiones por cuenta propia la mayor parte de ocasiones. Si añadimos a este recurso que una vez más la fantasía sexual del Hentai (coitos, anales y mamadas imposibles con rabos del tamaño de un obús), encauzan al cómic hacia lo onírico, no sólo la moral de esta sociedad susceptible queda moderada. Además nos aleja de esa realidad mundana que en realidad quita el deseo y las ganas.

Recomendadísimo a todos los amantes del género, quiero aprovechar para dedicarle este artículo al que fue un gran lector de cómic erótico, editor de El Víbora y responsable de la edición de los tebeos más canallas de la historia del cómic español, Josep María Berenguer, que falleció el pasado día de Sant Jordi en Barcelona. Josep María, te vamos a echar de menos. Va por ti, compañero.




UNIVERSITARIAS
Edita La Cúpula
132 páginas blanco y negro
17 x 24 rústica
español
P.V.P.: 12,00 €


Actualizado ( Jueves, 26 de Abril de 2012 10:59 )
 

SEXO EN EL CINE: CHLOË SEVIGNY

Escrito por Paco Gisbert    Lunes, 16 de Abril de 2012 15:37    PDF Imprimir E-mail

La escena de sexo explícito más famosa del cine convencional es la felación que Chloë Sevigny le practica a Vincent Gallo en la película The Brown Bunny, una secuencia polémica que la propia actriz norteamericana definió en su día como una obra de arte que merecería estar en los museos. Con ella iniciamos una serie que repasará algunas de las secuencias en las que el sexo se ha acercado al porno.

chloe sevigny blowjob in film


Chloë Sevigny fue, en su adolescencia, una chica rebelde. La típica muchacha que fumaba porros en los garajes de sus amigos, practicaba el sexo en libertad y llegaba a raparse para cabeza como signo de rebeldía. A los 18 años, dejó su Connecticut natal para trasladarse a Nueva York, a su propio apartamento. Un día, el editor de la revista Sassy, dedicada a la moda, la vio por la calle y quedó fascinada por su inquietante físico. La contrató como modelo en su paso previo al cine. Pero Chloë no quería ser una estrella al uso y frecuentaba los lugares en los que los skateboards se reunían para patinar en la Gran Manzana. Allí conoció al director independiente Harmony Korine, del que se hizo novio. Korine sabía que Larry Clark buscaba chicas con aspecto adolescente para participar en Kids, la película que pensaba rodar, y se lo dijo a su pareja. Esta se presentó al casting y logró el papel para debutar en el cine.
Desde entonces, la carrera de Chloë Sevigny ha estado llena de altibajos. Fue nominada al Oscar a la mejor actriz secundaria por su trabajo en Boys don't cry, rechazó varios papeles de comedia y llegó, en 2003, a protagonizar una de las secuencias más polémicas que ha dado el cine convencional: la felación real que le practica a Vincent Gallo, por entonces su pareja, en The Brown Bunny, un filme de escasa calidad que ha pasado a la historia por esa mamada.
Sevigny justificó así su trabajo: “Sé que la gente no lo entiende. Es una vergüenza que haya gente que escriba de cosas que no ha visto. Cuando ves la película, todo tiene sentido. Es una película artística. Debería verse en los museos. Es como un filme de Andy Warhol”.
Si, como dice Chloë Sevigny, esa felación es arte, aquí queda el testimonio de una obra que pasará a la posteridad.


 


JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL
Banner