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Escrito por Paco Gisbert
Miércoles, 29 de Abril de 2009 06:54 |
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Charles y Laura Allen se criaron en los suburbios de Orange County, en el estado de California, entre delincuencia y drogas. Su madre biológica falleció de cáncer poco después de dar a luz a Laura y los dos hermanos fueron adoptados por sus padrastros, quienes no se ocuparon demasiado de darles una educación. La familia vivía en una caravana y los dos hermanos pasaron gran parte de su infancia y adolescencia robando coches que luego conducían a gran velocidad, sólo para divertirse. Pero ambos tenían sueños. Querían triunfar en la vida, ser ricos y famosos, no tener que preocuparse de nada excepto de divertirse y trabajar un poco para ganarse la vida cómodamente.
Charles, 8 años mayor que Laura, se hizo boxeador. Un tipo duro que peleaba con más coraje que técnica y que jamás pasó de disputar combates en campeonatos comarcales, hasta que un día se lesionó en una mano. Así que cambió su vocación de boxeador por la de striper, en los más infectos antros de California, donde acudían algunas, pocas, mujeres a celebrar despedidas de soltero. Un día recibió una llamada de su hermana Laura: “Estoy haciendo películas y necesitan a un tío”. Charles dijo que sí. Al fin y al cabo le iban a pagar 350 dólares por pegar un polvo delante de una cámara. Y se cambió el nombre. De boxeador había sido conocido como “Backhand” Allen y, a partir de entonces, sería Buck Adams. Cuando realizó aquella llamada, Laura llevaba ya seis meses participando en películas X con el nombre de Amber Lynn. La salida que Laura encontró a su vida de miseria fue bailar en clubes nocturnos. En uno de ellos conoció a Althea Flynt, la mujer del editor de Hustler, que le propuso posar desnuda en la revista. Un año más tarde, Laura se transformó en Amber Lynn y, junto a Ginger Lynn y Posche Lynn, formó el trío de actrices porno conocido como “las tres Lynn”, el terceto de estrellas más famoso en el cine X norteamericano a mediados de los 80. Charles y Laura, Buck y Amber, no revelaron a nadie que eran hermanos hasta que un productor los contrató para que compartieran una escena sexual. Se negaron en redondo. Una cosa era haber crecido juntos en la pobreza, compartir drogas y miseria, diversión y tristeza. Otra muy distinta era cometer incesto. Amber Lynn y Buck Adams se convirtieron desde entonces en una pareja pintoresca dentro del porno norteamericano. Vivieron juntos durante muchos años, se colocaron juntos, compartieron amantes, sobrevivieron a aventuras singulares provocadas por su afición a la cocaína y participaron en cientos de películas, sin que en ninguna de ellas llegaran a caer en el temido incesto. Amber dejó el porno en 1987, tras el escándalo de Traci Lords, para dedicarse al baile erótico en compañía de la que entonces era su pareja, la también actriz X Tracey Adams. Buck siguió haciendo películas, como actor y director, sobrevivió milagrosamente a varios ataques al corazón, motivados por el consumo de drogas, y ayudó a su hermana cuando, en 1999, Amber tomó la determinación de volver al porno después de romper con Tracey y de limpiar su cuerpo en un centro de desintoxicación para alcohólicos y drogadictos.
El pasado 28 de octubre, en el hospital de Northdrige (California), Buck Adams falleció a causa de un nuevo ataque cardíaco. Junto a él, en su lecho de muerte, se encontraba Amber Lynn, la hermana fiel que le dio una nueva vida el día en que lo llamó por teléfono para proponerle dedicarse al porno. La mujer con la que compartió su vida en la calle, en los platós, en las fiestas y en las casas. En todos los sitios menos en la cama.  | |
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Actualizado ( Viernes, 01 de Mayo de 2009 09:35 )
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