REFLEXIONES SOBRE EL PORNO (2ª parte)

Escrito por José M. Ponce    Sábado, 25 de Septiembre de 2010 07:02    PDF Imprimir E-mail

Me alegra crear polémica. Aunque no conteste los comentarios que suscitan mis artículos, me gustaría dejar claro que los tengo presentes. Creo que la opinión del articulista ya está lo suficientemente explicada en el artículo en si mismo como para ir añadiendo aclaraciones. Además, está muy bien que cada cual saque sus propias conclusiones. No hay nada doctrinario en mis reflexiones. Mi función aquí, en estos artículos de opinión, es meter el dedo en la llaga, hurgar en el ojo de la industria, hacer que un sector cambie la queja por la reflexión. Lo demás ya es cosa de cada cual.

guionista porno

De todas formas, hay aspectos relativos a mi artículo del mes pasado que me gustaría completar. Por ejemplo, detrás de mi reivindicación de la figura del director se esconden muchas otros lamentos. La desaparición del guionista, sin ir más lejos, un tema apuntado en uno de los comentarios de los lectores. El guionista, personaje que nunca tuvo buen cartel entre los productores, ni en los medios de comunicación, desapareció del mapa X aún antes que el director. El chiste fácil sobre los guionistas consiste en presuponer que en un género cuyo lenguaje esencial es el gemido no hacen ninguna falta. No es cierto. Aunque sólo fuese para evitar esos gruñidos con los que los actores adornan sus orgasmos, o esos patéticos y cansinamente rítmicos suspiros que usan las actrices para darnos a entender que se lo están pasando bien, la presencia de un guionista se me antoja imprescindible. ¿Saben de alguien que se corra entre guiños exagerados, aspavientos epilépticos y onomatopeyas de troglodita? ¿Cuántas mujeres conocen que a lo largo de un polvo se limiten a decir “sí, sí, más, sí? En caso de respuesta afirmativa, cambien de pareja. El sexo no es una actividad mecánica y robótica compuesta por cuatro posturas agradecidas para la cámara. En el sexo, en el bueno, tiene que haber de todo. Palabras también. Y no me refiero a esas estúpidas morcillas que suelen meter los actores de doblaje cuando se hacen los graciosos (por cierto, algún día hablaré del doblaje), sino al diálogo erótico, sensual, morboso, sucio. Las palabras ponen. Al que las dice y al que las escucha.  
 
 
Y aquí un guionista tendría mucho que decir.
He simplificado al máximo la supuesta función del guionista porque doy por supuesto que el producto final agradecería también un argumento sólido, unos personajes trabajados y un desarrollo coherente, pero al limitar el ejemplo al hecho esencial del cine porno –el momento del sexo- pretendo dejar claro que la presencia de un buen libreto puede enriquecer al mejor de los polvos.
Comentarios
Añadir nuevo Buscar
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Website:
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

Actualizado ( Sábado, 25 de Septiembre de 2010 07:51 )