relato: la amiga caliente de mi hija

Mi nombre es David, ahora tengo 42 años y soy médico de profesión. Económicamente me ha ido muy bien no lo niego. Pero en el sexo con mi mujer no va tan bien la cosa. Ella muestra poco interés. Sin embargo hace unos días paso algo que a continuación les cuento.

Tengo una hija de 18, ella a diferencia de su madre siempre le ha gustado hacer ejercicio. Ella y yo practicamos el tenis desde hace tiempo. Siempre vamos juntos al club y lo pasamos muy bien.

Pero debo decir que últimamente ella ha invitado a una amiga del instituto  que parece sacada de una revista. Su amiga tiene una cara preciosa, de piel blanquita y cabello oscuro.

Tiene el cutis como si fuera de bebe . Tiene 18 años al igual que mi hija y anda en 1,70 de estatura.

Ella es la nueva amiga de mi hija Ana. Pues la  ha conocido en su nuevo instituto. Es increíble lo bien formado que tiene el cuerpo.

Siempre que vamos al club a jugar tenis, la amiga de Ana lleva una falta bien corta de color blanco. Es espectacular como se le marca el trasero.  A veces quisiera ser su falda para estar pegado a esas nalgas. La verdad siempre que terminamos de jugar pues yo siempre termino muy excitado. No hago mas que verle las ricas piernas y busco la oportunidad para deleitarme con su culo.

El otro día Marta, jugando a tenis se hizo daño. Yo soy medico y se mucho sobre medicina deportiva. Fui corriendo donde estaba ella, estaba agachada apoyada en sus rodillas. Decía que le dolía mucho la cintura y que no se podía mover, la agarre con los brazos y la lleve a la zona de descanso, la senté en un banco y le seguía doliendo mucho.

Yo sin pensarlo le dije que le haría un masaje  para destensar el musculo. Así que le pedí que se tumbara boca abajo.

Comencé a darle un masaje en su espalda. Ese trasero se le veía espectacular  debajo la falda.Mientras le daba el masaje yo le miraba a discreción como se le marcaba el tanga a través de la falda. Pero no pude disfrutar de ese culo con total libertad porque estaba presente mi hija Ana pero la verdad aun así fue muy excitante.

Al paso de unos minutos ella se sintio mejor. Pero no tarde en decirle que tenia que hacerle un chequeo mas a fondo,  para estar seguros de que no haya una lesión mayor.  Así que la cite en mi consultorio al día siguiente en la mañana y esto fue lo que paso:

Secretaria: Doctor, aquí esta una jovencita de nombre Marta.

Yo: Haz que pase Ursula.

Entro. Llevaba unos jeans blancos, una playera negra de los Rolling Stones y unos tenis converse. Esos pantalones le quedaban espectaculares. Ya no aguantaba las ganas para verla por de tras.

Marta: Buenos días Doctor, aquí estoy como quedamos.

Yo: Hola Marta, siéntate,¿Como te has sentido?

Marta: Pues bien, ya casi no me duele, solo vengo al chequeo.

Yo: Te voy a pedir que te recuestes boca abajo y te subas la camiseta. Vamos a ver exactamente donde esta la lesión.

Ella se tumbo  y me quede impresionado con lo rico que se le veía el culo. Se le veía un culazo tremendo con esos jeans. Y como de costumbre se le veía la costura del tanga a través del pantalón.   Yo comencé a tocarle los huesitos de la columna, se los tocaba uno a uno y le decía que si sentía dolor en alguno de ellos me lo dijera. Su espalda era blanca y suave, se sentía muy bien al tacto y su olor era exquisito. La fragancia que despedía de su piel era deliciosa. Comencé desde la espalda media hasta que fui bajando y llegue a su cintura. Mientras yo no dejaba de observar su culazo.  Ya no aguantaba las ganas de meterle mi mano por debajo de esos pantalones. Yo le seguí dando el masaje en la parte baja de la espalda  y sin querer  le metía las puntas de los dedos en la orilla de su pantalón,  estaba sudando de lo caliente que me tenia, hasta que decidí ir mas allá.

Yo: ¿Que has sentido? ¿Te duele?

Marta: Un poco de dolor cuando presionas en la parte baja, pero casi no es nada.

Yo: A ver Marta, te voy a pedir que te bajes tu pantalón un poco. Solo descubre tu trasero.

Marta:¿Es necesario esto?

Yo: Si claro, necesito ver si en la parte baja anda todo bien también. (Una mentira muy grande claro)

En eso ella se desabrochó el pantalón y era emocionante como iba descubriendo su bello trasero. Comencé a tocarla haciendo presión en los huesos de la columna,como ustedes saben esos huesitos bajan hasta el coxis pasando por el ano así que yo seguí haciéndolo con toda mala intención.   Ella no parecía estar incomoda, al menos no me decía nada. Así seguí hasta que llegue a su ano. Comencé a tocarlo de una manera riquísima. Acariciando su tibio agujero en forma circular.

Yo: En esta parte de aquí ¿que sientes?

Marta: No siento dolor ni nada.

Yo: ¿Pero que sientes? ¿Sientes te gusta o no te gusta?

Marta: Pues la verdad estoy incomoda pero lo siento bien.

Al escuchar eso yo sabia que no debía parar. Continué acariciando su delicioso agujero hasta que me arriesgue a meterle la puntita de mi dedo indice.

Marta: ¿Que hace?

Yo: Tranquila Marta, solo estoy explorando si todos los músculos están relajados. Relájate.

Comencé a meterle el dedo completo poco a poco. Lo sacaba y lo metía lentamente. Esto era delicioso. Era riquísimo el calor que irradiaba en mi mano ese culazo.

Yo: ¿Como sientes esto? ¿Mal o bien?

Marta: Que pena doctor pero… Es que estoy sintiéndolo muy bien.

Yo: ¿Quieres que meta más mi dedo? (aunque ya se lo habia metido todo)

Marta: Si un poco… (Me lo decía con los ojos cerrados y en voz baja)

Yo note que de mas abajo se estaba comenzando a mojar, al sentir eso e mi mano yo saque mi dedo del ano y me puse una crema que tengo en el estante, la puse en mis dedos y le comencé a meter dos dedos por el culo.

Marta: ¡Ay doctor! Nunca me habían hecho esto…

Yo: ¿Nunca Marta? ¿Acaso eres virgen?

Marta: No, no lo soy pero no sabia que por detrás fuera tan rico. (Seguía con los ojos cerrados y respirando agitada).

Al escuchar eso yo saque mis dedos y me saque la polla, la tenia bien erecta y caliente como un volcán. Subí donde estaba acostada y con las dos manos abrí su culo  y puse la punta de mi polla en su ano, pero no se la metí, cerré sus nalgas y comencé a masturbarme en ellas dándole pequeños picones con la punta.

Ella empezó a respirar mas rápido,  su bonita cara se le comenzó a poner roja.  Saque mi polla de sus nalgas y me puse crema en todo  el pene. Luego volví a abrir su culazo  y comencé a metérsela poco a poco. Le metí primero la cabeza, ella pego un pequeño grito.

Marta: ¡Aaaay! ¡No doctor! ¡No me va entrar!

Pero aun así empezó a levantar aun mas su culo, Yo comencé a meterla mas y mas hasta que la tenia toda adentro.

Comencé a moverme lentamente, estaba tan excitado que sentía que si me movía mas rápido me iba a correr antes de tiempo.

Yo: Tranquila. Solo relájate.

Ella gemía y gemía. Contra mas se la iba metiendo ella mas pegaba su trasero a mi cuerpo.

Hasta que de repente me dijo:

Marta:  Que rico, que rico. Metamela toda….toda doctor.

Su ano apretaba mi pene de una manera deliciosa. Lo tenia muy estrecho pero poco a poco se lo fu haciendo ancho. Hasta que al paso de los minutos fui metiendo mas velocidad. Su agujero estaba totalmente dilatado y mientras le estaba dando le escupía en su hoyo para que se le resbalara mejor.

Mientras me la follaba por el culo le comencé a dar besos en su cuello, con  mi lengua le comencé a lamer el sudor de su cuello y cara. y le decía al oído:

Yo: Siempre había deseado tus nalgas…. Tienes el culo mas rico de la ciudad…..

Marta: No se detenga…. (Me decía entre gemido y gemido).

De pronto sentí que ya mi polla no soportaba mas la presión de ese enorme culo y sentí que era momento de correrme por completo.

Pensé en tirarle mi corrida al culo pero como verán yo no podía desperdiciar esa cara tan perfecta y bonita que tenía.

Así que saque mi polla de su culo y me puse de pie, camine hacia donde tenia su cara y al llegar ella me miro y me dijo:

Marta: ¿Que va hacer doctor? (Y después de preguntar volvió a cerrar sus ojos.)

Yo me comencé a pajearme  mientras le veía esa hermosa cara de tez blanca y tan linda como de una modelo,  ya no aguante mas y le comencé a hechar todo el semen en su bonita cara. Ella no se movía. Solo abrió la boca y comenzó a lamer el semen de sus labios.

Esa mañana fue una de las mas deliciosas de mi vida. Acordamos guardar el secreto ante nuestra hija.  Ahora ya tiene el culo bien ancho y le entra con mucha facilidad. Ella ya tiene novio pero dice que le encanta lo gruesa que la tengo. Adoro a esta niña.

 

 

 

Publicado Por:

Marc Sanchez

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